No, no necesitas "amarte primero" para merecer amor

No, no necesitas "amarte primero" para merecer amor

Circula una frase de autoayuda que se repite tanto que ya casi nadie la cuestiona: no puedes amar a otros si no te amas a ti mismo primero. Suena a sabiduría profunda. En realidad, es una idea que pone una condición donde no deber haberla. El amor no es un premio que hay que ganarse todos los seres humanos somos merecedores y dignos de amor por el simple hecho de existir. No por rendimiento, no por autoestima resuelta, no por haber sanado; primero. Esta idea de que primero hay que amarse a uno mismo para recién ahí; ser digno del amor de otros invierte el orden real de las cosas: casi siempre aprendemos a mirarnos con cariño después de haber sido mirados con cariño por alguien más, no antes. Pensarlo al revés genera un efecto perverso: personas que sienten que no pueden aceptar amor, cuidado o vínculos hasta que se arregle primero a sí mismas. Y mientras tanto, se aíslan, rechazan ayuda, o postergan indefinidamente relaciones que podrían sostenerlas en el proceso.


Autoestima y merecimiento no son lo mismo


Tener una autoestima en construcción, insegura o incluso lastimada no te quita el derecho a ser amado. Son dos cosas distintas: como te ves a ti mismo, y si eres digno de vínculo. La segunda no depende de la primera. De hecho, muchas veces es en el vínculo —con una pareja, una amistad, un espacio terapéutico— donde una persona empieza a mirarse distinto. El amor recibido no es la consecuencia de haberse amado antes; muchas veces es la causa. Entonces, ¿Que hacemos con esa herida? Si te reconoces en la idea de; primero debo estar bien para merecer algo bueno, vale la pena revisar de donde viene ese mandato y que historia personal lo sostiene. No es un problema de fuerza de voluntad ni de leer el libro correcto de autoayuda: es un trabajo que se hace con acompañamiento. Si esto te hizo ruido, conversémoslo en una sesion. No necesitas llegar lista; ni con la autoestima resuelta para empezar, solo un apoyo.


Este contenido es informativo y no reemplaza una evaluación psicológica. Luminus no presta atención clínica directa ni es un canal de urgencias. La atención psicológica es realizada por profesionales independientes de la red.

Por Tania Máximo ,

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